miércoles, 8 de junio de 2016

DE MIEDOS Y TRAUMAS


Amigos lectores, estamos envueltos en un clima no sólo a nivel nacional, sino a nivel Latinoamericano y mundial, de elecciones populares para gobernantes y sus distintos niveles en la escala de gobiernos, y ¿Qué nos hemos encontrado? Un lodazal de mentiras, de compra de votos, de calumnias, de  infiltrados, de acusaciones por todos lados, todo, menos propuestas claras y convincentes para un cambio y un progreso auténtico en la justicia, en la transparencia hacendaria, en la economía que apoye a los más débiles, y en el apoyo al verdadero progreso de todos.

Es traumático ver los gastos inconmensurables, los recursos para manipular, engañar, comprar votos, no tienen límites, y todo financiado por el pueblo que con sus impuestos da para todas esas campañas aunque no tenga fuerza para parar esos gastos, ni para lograr un organismo que exija transparencia y sea creíble, porque los partidos han corrompido todo.

Y como es a lo que llamamos Democracia, un sistema de gobierno que hemos calificado humanamente como el mejor, lo adoptamos, pero, lo hemos corrompido totalmente al grado de que no se antoja votar, de que te ves obligado a hacerlo sin ganas, ni emoción, ni esperanza.

La gente misma comprada por un partido político, es la que hace la tranza, la que descalifica o calumnia, la que contribuye a que no funcione ningún sistema. ¿Y por qué se corrompe esa gente?

Nos preguntamos entonces, el porqué de todo esto. ¿Para qué esta lucha? Y la respuesta sencilla es “para ganar”, ganar un botín de riqueza, puestos, cargos, prestigio, poder, etc. un largo etcétera como se pueda imaginar”

Pero, en serio ¿Es por esto? ¿Esta es la causa? O por abajo de todo está EL MIEDO.

El miedo es el peor demonio de la humanidad. Por eso la confianza, es la gran virtud. Poder confiar en alguien plenamente, poder confiar en los resultados de un sistema, confiar en la justicia establecida, tener confianza en una amistad, saber en quien confías. Y el mejor regalo, cuando al otro le puedes decir: ¡Tú sabes que puedes confiar en mí! ¡Cuenta conmigo!

Y ¿Qué produce el miedo? ¿Por qué los malosos tratan de intimidar, de meter miedo, de causar espanto? El miedo nos lleva a callar, a aguantar, a claudicar, a denunciar, a no meterte, a someterte, a renunciar a tu capacidad humana de libertad. El miedo desfigura nuestro rostro humano.

El miedo a un futuro, a no tener poder, a no tener riquezas, a no tener cuates, a que te aíslen, te marginen. Nuestro miedo sustentado en “el tener”, porque toda la sociedad gira en torno a él.

¡Miedosos amenazando a miedosos!, como si fueran eternos, como si no fueran a morir, como si nunca les fueran a descubrir y pedir cuentas de sus injusticias. Ya no vivimos, sobrevivimos cobijados por un régimen de miedo, enfermos de temor, huérfanos de audacia.


Pero, el miedo se quita enfrentándolo, viviendo plenamente, inteligentemente, libremente, no hay humanos más temibles que los que son libres. A eso le tiene miedo el régimen, a un Pueblo libre, a una comunicación libre, a las ideas libres. ¡Cooperemos de algún modo a la libertad siendo libres!

Intentémoslo, imaginemos formas de practicarlo, en grupo, siendo solidarios, retomemos la audacia mexicana, luchemos por nuestra libertad porque cada día, y sin darnos cuenta, es menor.
Con mi cariño: Juan Ignacio.

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